Palabra de
Dios: “Así que, ofrezcamos siempre a Dios, por medio de él (Cristo), sacrificio de alabanza, es decir, fruto de
labios que confiesan su nombre. Y de hacer el bien y de la ayuda mutua no os
olvidéis; porque de tales sacrificios se agrada Dios” (Hebreos 13: 15, 16).
Si levantar
un edificio y consagrarlo a Dios como lugar de culto y adoración, utilizarlo
para grandes concentraciones donde evangelistas y predicadores manifiesten su
poderosa elocuencia y fervor para conseguir bautizar a decenas de personas,
bien será. Si aquel escenario de la plataforma se utiliza para presentar a
cantantes para alabar a Dios y la congregación también los acompañe, bien será.
Pero si
olvidan que la religión cristiana exige amar al prójimo, es decir, al hermano,
así como también al que no es de la familia;
y además, al extranjero, como norma de conducta privada, y por
manifestación pública de la piedad práctica de la iglesia, con proyectos
sociales. Si olvidan hacer el bien, respetar el derecho de los pobres y hacer
justicia, bien cabe la amonestación del profeta: “¿Se agradará Jehová de
millares de carneros o de diez mil arroyos de aceite? ¿Daré mi primogénito por
mi rebelión, el fruto de mis entrañas por el pecado de mi alma? Hombre, él te
ha declarado lo que es bueno, lo que pide Jehová de ti: solamente hacer
justicia, amar misericordia y humillarte ante tu Dios” (Miqueas 6: 7, 8).
Si el profeta viviera en esta época podría razonar cuando también se olvida el derecho de los pobres. Bien razonaría que Dios no acepta ni los bautismos de decenas de personas, ni los cantos, ni
las alabanzas de los mejores cantantes en las catedrales porque no se practica
la justicia ni la misericordia.
¿Por qué la
ayuda mutua?
A-
La
ayuda mutua no se conoce. ES IGNORADA…Nunca ha sido practicada.
B-
La
relación social entre ricos y pobres en las iglesias ha sido la del contrato
laboral. Quien no tiene un empleo y no recibe un salario, nadie velará por él,
ni por su familia. Quien tiene un empleo y recibe un salario mínimo y éste no
le alcanza para comer, nadie velará por él, ni por su familia. Ello por la
plusvalía del capital (dinero) y no por la importancia del hombre, la mujer y
los niños y el esfuerzo de su trabajo, y sobre todo su derecho a la vida.
C-
La
paz social y el sosiego que permiten el desarrollo, el progreso y el bienestar
colectivo no se promueven. Lo que se promueve es la diatriba política, el
conflicto y las amenazas de guerra como fórmula para derrotar al enemigo y
arrebatarle sus tierras y sus dones. Este fenómeno socio político en Venezuela
no solo se observa en las élites de los partidos políticos. Lamentablemente
usted y yo caímos en la trampa al ser enfrentados, unos y otros, en defensa del
Gobierno Nacional (La Revolución), o de la MUD (Mesa de la Unidad Democrática).
D-
La
justicia social, que de acuerdo a la Palabra de Dios, es “tener en común todas
las cosas y distribuir a todos según su necesidad” (Hechos 2: 44, 45), no se
respeta. La justicia social cayó abatida violentamente, como por una "guarimba", ante la plusvalía del capital.
¿Qué es la
ayuda mutua para darle la bienvenida y que ella forme parte de la predicación y
de los cantos como forma del sacrificio que agrada a Dios?
“La ayuda es
algo que favorece la consecución de un propósito. Puede provenir desde nosotros
mismos (ayuda mutua) de objetos externos (por ejemplo un bastón, o un audífono)
o de otros individuos (perro lazarillo, asociaciones de beneficencia). Cuando
la ayuda es mutua se produce una interacción, un feed back entre quien recibe
la ayuda y quien la da, intercambiándose continuamente los roles en una
cooperación recíproca, cooperativa y solidaria” (http://deconceptos.com/ciencias-sociales/ayuda-mutua)
Ahora
conocemos lo que es ayuda mutua. ¿Cómo practicarla? Si la ayuda mutua es
cayapa, es solidaridad, es que entre todos es mejor, es el bien común,
entonces, nuestra vida social debe alejarse definitivamente de todo
individualismo y darle forma al colectivismo.
Nuestro
progreso y desarrollo debe surgir del esfuerzo colectivo y no existe mejor
espacio que la formación de aldeas agroecológicas. Es decir, salir del barrio,
de la urbanización y tomar posesión de tierras aptas para la agricultura. Y en
asociación colectiva se organicen las fincas integrales agroecológicas.
¿Acaso no es
el mensaje de Isaías 2: 4?
¿Acaso
Cristo no reina entre nosotros y debemos fundir nuestras espadas en rejas de
arado y lanzas en hoces?
La mejor
práctica de ayuda mutua entre hermanos es que se recolecte cada fin de año el
diezmo para los pobres. La ley del diezmo así lo establece (Deuteronomio 14:
28, 29). Cada fin de año obreros, empleados y patrones reciben utilidades y
bonos navideños. Este diezmo debe ser administrado por una Fundación social con
carácter holístico que eduque y organice la vuelta al campo.
¿Quiere
hacer usted este sacrificio que agrada a Dios? ¿O ”una cosa te falta”? Entonces, deja
todo y sigue a Cristo. Esta es la promesa: “De cierto os digo que no hay
ninguno que haya dejado casa, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o
mujer, o hijos, o campos, por mi causa o por causa del evangelio, que no reciba
cien veces más ahora en este tiempo: casas, hermanos, hermanas, madres, hijos,
y campos, con persecuciones; y en el siglo venidero la vida eterna. Pero muchos
primeros serán postreros, y los postreros, primeros” (Marcos 10: 29-31).
Eso es abundancia, Riqueza.
Eso es abundancia, Riqueza.
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